Artículo redactado por el colaborador de este blog   “Fisioterapia-Online.com”

La artrosis de rodilla es una patología de doble filo. El uso excesivo de las rodillas puede empeorar el dolor y agravar la artrosis, pero cuanto menos muevas las rodillas irás perdiendo la fuerza necesaria para realizar tus actividades de la vida diaria. Necesitas encontrar ese equilibrio de mantener tus rodillas moviéndose lo suficiente para que sean fuertes y saludables. La fisioterapia puede ayudarte a encontrar este equilibrio.

Generalmente, una persona que sufre de artrosis de rodilla padece de rigidez en dichas articulaciones y los músculos que rodean las rodillas suelen estar débiles. Esto hace que sea difícil hacer las tareas cotidianas, como caminar o levantarse de la cama.

¿La fisioterapia puede ayudar en la artrosis de rodilla?

La fisioterapia te ayudará a reducir el dolor, la inflamación y la rigidez ocasionada por la artrosis de rodilla, además puede ayudarte a mejorar las funciones de la articulación de la rodilla para que puedas caminar, agacharte, arrodillarte, sentarte y levantarte más fácilmente.

En la fisioterapia existen los tratamientos pasivos –en los que el fisioterapeuta realiza la mayor parte del trabajo– y los tratamientos activos –en los que usted hace la mayor parte del trabajo mediante la realización de diversos ejercicios–, ambos tipos de tratamientos le ayudarán a mejorar su artrosis de rodilla.

Tratamientos pasivos comunes para la artrosis de rodilla

  •         Crioterapia: su fisioterapeuta le colocará una compresa fría en la articulación de la rodilla. Al reducir la circulación, la terapia de frío puede ayudar a disminuir la inflamación persistente en la rodilla con artrosis.
  •         Termoterapia: el fisioterapeuta puede colocar una almohadilla caliente en la articulación de la rodilla para promover la circulación. La terapia con calor aumenta el flujo sanguíneo para disminuir la rigidez en las articulaciones y músculos que rodean a la rodilla.
  •         Hidroterapia: mediante la terapia acuática se utiliza el agua para disminuir los síntomas que genera la artrosis de rodilla. Su fisioterapeuta puede prescribirle ejercicios suaves en el agua (que no agravarán el dolor), además el sólo estar en agua tibia facilitará la realización de los movimientos así como le ayudará a lidiar con el dolor y la rigidez.

Tratamientos activos comunes para la artrosis de rodilla

  •         Ejercicios de fortalecimiento: su fisioterapeuta le mostrará y prescribirá ciertos ejercicios destinados a fortalecer los músculos que se encargan de generar los movimientos de las piernas y rodillas. Mediante el fortalecimiento de estos músculos el dolor disminuirá y podrá empezar a realizar sus actividades de la vida diaria con mayor facilidad. El fortalecimiento de los músculos alrededor de la rodilla será una parte esencial de su programa de rehabilitación. Se ha demostrado que los individuos con artrosis de rodilla que se adhieren a programas de fortalecimiento tienen menos dolor y una mejor calidad de vida en general.
  •         Ejercicios de flexibilidad: debido a que la artrosis de rodilla a menudo hace difícil moverse es importante realizar ejercicios de flexibilidad con regularidad para aumentar la amplitud de los movimientos de las rodillas y restaurar la función normal de estas articulaciones.

Su fisioterapeuta creará un plan de terapia física para usted que incorporará tanto tratamientos pasivos como activos, todos con el objetivo principal de mejorar su artrosis de rodilla.

 

Artículo redactado por el colaborador de este blog   “Fisioterapia-Online.com”